Imagina que vas a enviar un paquete muy importante a alguien que está en otro país. Pero antes de enviarlo, tienes que decidir dónde lo vas a entregar y hasta dónde eres responsable si algo sale mal. Eso es, más o menos, lo que resuelve el Incoterm FCA.
El Incoterm FCA, que significa Free Carrier o Franco Porteador, es un acuerdo entre comprador y vendedor para fijar el momento exacto en que la mercadería cambia de manos. Este término se usa mucho en exportaciones y sirve para todo tipo de transporte: por tierra, mar o aire.
Es como si dijeras: “Yo, vendedor, te entrego esto aquí, y a partir de este punto, tú, comprador, te haces cargo”.
Principales obligaciones del vendedor (FCA)
Cuando el vendedor acepta una venta bajo el Incoterm FCA, se compromete a preparar la mercadería, empacarla bien y tenerla lista para entregarla en el lugar y fecha que se acordaron. Puede ser en su propio almacén o en otro sitio convenido.
Si el punto de entrega es en su local, también debe cargar la mercadería en el camión o medio de transporte elegido por el comprador. Pero si se acuerda otro sitio como punto de encuentro, el vendedor solo está obligado a llevar la carga hasta allí y dejarla lista para que el transportista la recoja.
Además, si el país de origen lo exige, el vendedor debe encargarse de los trámites para sacar legalmente la mercadería del país, lo que se conoce como despacho de exportación. Para eso, a veces necesita documentos o permisos que el comprador debe facilitarle.
Principales obligaciones del comprador (FCA)
Por el otro lado, el comprador tiene que encargarse del transporte principal, es decir, de mover la mercadería desde el lugar de entrega hasta su destino final. Esto incluye contratar el transporte, pagar por él y también correr con los riesgos desde el momento en que el vendedor hace la entrega.
También debe ocuparse de los trámites aduaneros en su propio país y de recoger la carga en el sitio y tiempo acordados. Y algo muy importante: debe avisar con tiempo al vendedor sobre cuándo y dónde pasará el transportista a recoger la mercadería.
¿Es obligatorio contratar un seguro bajo el Incoterm FCA?
No. El FCA no exige que ninguna de las partes contrate un seguro. Pero eso no significa que no sea una buena idea. De hecho, como el riesgo pasa al comprador desde que la mercadería se entrega al transportista, es muy recomendable que el comprador contrate un seguro que lo proteja desde ese punto hasta el destino final.
El vendedor, por su parte, puede decidir asegurar la carga mientras esté bajo su responsabilidad, aunque tampoco está obligado a hacerlo.
Diferencias entre el FCA y otros Incoterms
Muchas veces se confunden los Incoterms porque todos tienen nombres parecidos. Pero el FCA tiene sus propias reglas. Por ejemplo, se diferencia del EXW (Ex Works) en que en FCA el vendedor debe colaborar más activamente en la entrega, incluso encargarse de la carga inicial. En EXW, en cambio, el comprador va a buscar la mercadería y se encarga de todo desde la puerta del vendedor.
Otra comparación común es con FOB (Free On Board). FOB se usa solo para envíos por mar y el vendedor debe cargar la mercadería en el barco. En cambio, FCA es más flexible, porque se puede usar en todos los modos de transporte, no solo marítimo. Si te interesa esa comparativa, puedes leer más en nuestro artículo sobre el Incoterm FOB.
Cuándo conviene usar el Incoterm FCA
El FCA es ideal cuando el comprador quiere tener el control sobre el transporte desde un punto cercano al origen. Esto pasa mucho cuando el comprador ya tiene un acuerdo con una empresa de transporte o quiere aprovechar sus propios medios logísticos.
También es útil cuando se necesita documentación clara para demostrar que la entrega se hizo en tiempo y forma. Esto es común en exportaciones donde hay subvenciones o beneficios fiscales que dependen de esos documentos.
Y si hablamos de transporte terrestre, es uno de los términos más prácticos. De hecho, puedes conocer más sobre cómo lo aplicamos en nuestro servicio de transporte terrestre en Macias Cargo.
Errores frecuentes al usar FCA y cómo evitarlos
Uno de los errores más comunes es no definir bien el punto de entrega. Si no se especifica con claridad, puede haber confusión sobre dónde exactamente se transfiere el riesgo. Esto puede generar conflictos si, por ejemplo, la mercadería se daña justo en el trayecto entre el almacén del vendedor y el camión del transportista.
Otro problema es pensar que el vendedor se hace cargo de todo, cuando en realidad el comprador tiene muchas responsabilidades. Es fundamental leer bien los términos, dejar todo por escrito y asegurarse de que ambas partes entienden qué les toca hacer.
Documentos que suelen usarse bajo FCA
Aunque puede variar según el producto o el país, los documentos típicos en una operación FCA son:
- Factura comercial
- Lista de empaque
- Documento de transporte (por ejemplo, CMR si es por carretera, AWB si es aéreo, BL si es marítimo)
- Certificados o permisos para exportación
- Justificante de entrega al transportista
El Incoterm FCA permite a las partes fijar con precisión el punto de entrega y transferencia de riesgo. Es claro, flexible y muy utilizado en operaciones modernas donde el comprador quiere gestionar su propia logística.
Para quienes exportan, es una forma de mantener el control hasta un punto seguro sin asumir riesgos innecesarios. Para quienes importan, permite organizar el transporte internacional según sus propios criterios.

